domingo, 16 de agosto de 2009

Día 1

Me encuentro fumando en la terraza, escribo estas líneas con la esperanza de algún día estar de nuevo a tu lado y mostrarte lo que mi alma ocultó todos estos años. Una ansiedad inmensa se apodera de mi ser, tal vez tu la sientes aún más que yo, no lo sé. Es un domingo cualquiera, pero se respira un aire asfixiante. La tarde es calurosa, edificio semi vacío, mi cabeza está exhausta. En el horizonte se puede ver una línea roja, supongo que es la contaminación de la "gran" ciudad, un día más que colapsa y el atardecer se adueña del ambiente. ¿Y yo?, aquí extrañándote, ¡amándote con tanta fuerza! Verdaderamente no sé que hacer con esto. En la semana sobreviví por la carga del nuevo trabajo, la búsqueda de lugares para comer, lavandería, tu sabes cosas cotidianas. Pero ahora, cuando el ritmo parece detenerse por unos momentos, me hago consiente de la decisión que tomé. Ahora es cuando la llama del deseo me hace cuestionarme acerca de lo que llamamos correcto. Me fui de aquel pueblo de polvorientas calles, con toda la intención de olvidarte y de iniciar otra vida. Una que si al menos no sería mejor, no me haría sufrir tanto al pensarte en los brazos de otro. Pero como decía mi abuelita "me salió el tiro por la culata".

La última hora junto a ti, en aquél café lleno de personajes bizarros, cambió mi perspectiva bruscamente. Recuerdo hasta el más mínimo detalle. Tu larga cabellera lacia y perfecta, se mecía con la brisa que entraba por la ventana; la comisura de tus labios que los definen de una manera realmente exquisita, tus ojos tan profundos y con esa sincera expresión de la que me enamoré. !Y qué decir de tu bella sonrisa! es una invitación a la alegría. Hasta recuerdo el mugriento recipiente del azúcar y como nuestras manos se rozaron al tratar de alcanzarlo. El café era de lo más asqueroso, sin cuerpo y con una textura por demás desagradable, pero ese instante no lo cambiaría ni por todo el oro del mundo.

Ya oscureció, ciento sesenta y ocho horas menos.

Te amo



Depurando mi alma...

4 comentarios:

  1. Hei k tal?

    Me recordaste a mi misma hace un año, eso mismo sentía, y lo gracioso es que eso mismo hice, estaba en una terraza, con mi cabeza atestada de cosas y sentimientos, y es impresionante como los días que más quieres guardar en tu memoria son los que se van fugaces, pero siguen ahi, arraigados en el corazón.

    Esto será el comienzo de un "diario"?

    un consejo sería que añadieras cosas más habituales, me gusto eso de la mención de la busqueda de lugares para comer y la lavandería, eso le da un toque más interesante a mi ver, Sin embargo, es bueno también que te inmiscuyas tan emotivamente.

    Que estes de lo mejor! =)

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  2. Hola!

    ahora que lei esta entrada me hizo recordarme a mi mismo y ese "1 de noviembre" al cual en un post de mi blog nombre "dia 1", no pude ser tan elocuente como tu para escribir en ese inicio de mi nuevo estado, pero mucho del sentimiento lo recuerdo todavia y mas de una vez tu escrito me hizo suspirar y recordar...

    Mucha empatia.

    Saludos.

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  3. me pasó, también vine del pueblo. la pensé, le lloré, le escribí, le canté, le volví a escribir y bueno, aquí sigo.

    javier

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  4. me encanta el toque qe le da a los escritos ese tan magico "TE AMO" y al final esta muy bien, me gusto y creo qe los domingos son muy aburridos pero cuando hay alguien especial no se es diferente.

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