Pues aquí está, en estos momentos te deseo los peores males que puedan caer sobre un ser humano, sólo para ver si así logras comprender el sufrimiento ajeno; deseo que te utilicen una y otra vez y que ilusamente vuelvas a caer, hasta que tus rodillas sangren y ya no sea posible que te pongas de pie. Deseo que te desmiembren lentamente y que mientras lo hacen escuches las risas de tus verdugos.
Deseo que nunca en lo que te resta de miserable vida vuelvas a sentir caricia sincera y que tu cuerpo se marchite, para que refleje el estado de tu alma.
Deseo que cuando más sola y desgraciada te encuentres el recuerdo de quien fui no te deje dormir tranquila.
Deseo que de tus entrañas no salga el hijo anhelado en algún tiempo, si no, alimañas que te carcoman desde dentro. ¿Y qué más podría desear, tu muerte? no eso jamás, al contrario que tengas larga vida, llena de desdichas y opresiones para tu corazón.
No culpes al amor, no fue por él que salieron tantas mentiras de tu boca; no culpes su partida de tu hastío; no me culpes a mí de tu falta de interés. Tan aburrida estabas que te ocupaste en buscar errores inexistentes. Crees que tienes derecho de tocarme, de besarme cuando se te antoja o te “nace”, ya que según tú nunca lo harás si no es así. Ni si quiera tienes la dignidad suficiente para mirarme a lo ojos. Te diviertes entrando y saliendo, no te has percatado que ya no estoy ahí. Bendita la hora en que lo hagas…
Hola!
ResponderEliminarQue buenisimas letras, llenas de tanto sentimiento y sinceridad (?) , me gusto la lectura, pocas veces encuentro cosas asi por los blogs que frecuento.
Muy transparente en sus letras, siempre algo bueno.
Buenas vibras!
Sólo me queda decir: PFF!
ResponderEliminarMe encanta el título.