jueves, 18 de febrero de 2010

Perdóname

Pues aquí está, en estos momentos te deseo los peores males que puedan caer sobre un ser humano, sólo para ver si así logras comprender el sufrimiento ajeno; deseo que te utilicen una y otra vez y que ilusamente vuelvas a caer, hasta que tus rodillas sangren y ya no sea posible que te pongas de pie. Deseo que te desmiembren lentamente y que mientras lo hacen escuches las risas de tus verdugos.
Deseo que nunca en lo que te resta de miserable vida vuelvas a sentir caricia sincera y que tu cuerpo se marchite, para que refleje el estado de tu alma.
Deseo que cuando más sola y desgraciada te encuentres el recuerdo de quien fui no te deje dormir tranquila.
Deseo que de tus entrañas no salga el hijo anhelado en algún tiempo, si no, alimañas que te carcoman desde dentro. ¿Y qué más podría desear, tu muerte? no eso jamás, al contrario que tengas larga vida, llena de desdichas y opresiones para tu corazón.

No culpes al amor, no fue por él que salieron tantas mentiras de tu boca; no culpes su partida de tu hastío; no me culpes a mí de tu falta de interés. Tan aburrida estabas que te ocupaste en buscar errores inexistentes. Crees que tienes derecho de tocarme, de besarme cuando se te antoja o te “nace”, ya que según tú nunca lo harás si no es así. Ni si quiera tienes la dignidad suficiente para mirarme a lo ojos. Te diviertes entrando y saliendo, no te has percatado que ya no estoy ahí. Bendita la hora en que lo hagas…

Depurando mi alma...

martes, 16 de febrero de 2010

Enamorame

Ganas de estallar. Susurros hermosos inspirados en pasión. Llevame a ese lugar que tu voz canta, iluminame con tu música. Llename de sonrisas sinceras enraizadas en tus pupilas. Tomame en tus brazos y no mires atrás. Porque hoy es todo lo que tengo y todo lo que puedo ofrecer, anhelos y esfuerzos por vivir.
Intentaré formar parte de tus días, pero tomame entre tus manos, protegeme, cuidame, llevame. Tu serás mi guía, yo seguiré tus pasos sigilosamente. Porque quiero formar parte de tus aspiraciones, de tus sueños. Porque quiero que seas la miel y veneno de mis horas.
Envuelveme en tu aura rosada y aclara los trozos de la mía. Despeja mis miedos, quema mis dudas, toma mi mano y no la sueltes más. Cierra los ojos y enamorame.

Depurando mi alma...

domingo, 14 de febrero de 2010

San Valentín

Sin saber a dónde mirar, espero la hora de mi partida. Un año más que ha transcurrido, pero ahora las cosas llevan otra dirección. He dejado de esperar lo inevitable, tal vez no llegue, tal vez no me acuerde. Sentada sobre mis memorias, añorando que el día termine. Después de ningún abrazo hipócrita, las horas pasan con calma.
Una vez más me dedico a escribirte, ¿qué si se me ha vuelto costumbre? puede ser. Es catorce de febrero, mi deber es decirte cuánto te estimo, cuánto te aprecio... recordarte lo que representas para mí y lo bello que me parece tu interior.
¿Qué si porque lo hago? nadie te lo dirá tan sinceramente, nadie lo dirá sin arrepentirse unos meses adelante. Nadie te perdonará lo que yo te he perdonado, ni enjugará tus lágrimas de la forma que yo lo hice y seguiré haciendo. Me puedo jactar de que estaremos juntas por muchos años más, de eso no cabe duda. No hay forma en que pueda abandonarte a tu suerte, aunque debo confesar que me han dado ganas y lo he intentado. A veces me parece escalofriante lo que piensas, lo que haces, lo que dices, pero la paciencia es grande, por eso guardo silencio y espero a que reflexiones sola.
Espero que la paz aparente que reina tu tormenta, dure algún tiempo más. Después de todo es momento para que serenes tu mente, apacigues tu alma y recobres fuerzas para seguir adelante.
No temas, puedes hablar conmigo... siempre estaré para ti.

Gracias por todo y feliz San Valentín.

Atte: Ale

Depurando mi alma...

jueves, 11 de febrero de 2010

Quizá

Siento que puedo perderme en la eternidad de tu silencio. Algo angustiada tu mirada te delata. Algo temblorosa tu voz, despacio lo deja ver. ¿He dejado de leerte? ¿Ya no te conozco más? Puede ser. Angustia de los días, sol y luna sumergidos en el sino de mi existencia.
Mirándome al espejo, espero reconocerme en algún punto. Pero al mismo tiempo, la necedad ciega mi razón y me ahoga en la porquería.
¿Dónde está tu mano? ¿dónde está tu mente? ¿dónde está tu amor? ¿dónde me he dejado?

Irradiando partículas de amor, te busco y no me encuentro. La estrella, aquella que me has regalado iluminará mi sendero, anunciará tu llegada, resucitará mis suspiros.

Depurando mi alma...

sábado, 6 de febrero de 2010

"El destino de mi casa a un viaje
dónde el país se llama sólo quiero verte
consta de un ticket en tren, un ticket de autobus
y si después de ello hubiera un avión que tomar
no duraría en hacerlo
tan sólo por ver y sentir
un minuto de tu linda
sonrisa."

J.K.


Gracias...